Tejido a mano por Matilde
por Matilde · Valencia
Algodón, crochet y muchas horas de paciencia. Cada personaje tiene pequeñas diferencias inevitables. Nos gusta que sea así.
Motiguetes nació entre conversaciones familiares, ovillos de algodón y papeles manchados de tinta. La idea era sencilla: crear algo que pudiera quedarse a vivir en las manos de alguien durante mucho tiempo.
Cada Motiguete pertenece a un pequeño universo propio. Tiene personalidad, amigos, manías, silencios y una historia que contar. No fabricamos productos. Acompañamos personajes.
Un amigurumi, un grabado y un cuento. Pueden existir por separado, pero juntos componen un pequeño mundo propio.
por Matilde · Valencia
Algodón, crochet y muchas horas de paciencia. Cada personaje tiene pequeñas diferencias inevitables. Nos gusta que sea así.
por Josefina · Sevilla
Josefina estampa con plantas reales, usando técnica mixta buscando colores imposibles. No hay dos iguales.
Koa vivía en la copa más alta de la selva. Allí el sol llegaba tarde y la brisa olía siempre a eucalipto. Pasaba el día dormido en su rama favorita, con la mejilla apoyada en la corteza y los ojos casi cerrados.
por Ana y Manu · Madrid
Cuentos breves, suaves y algo extraños a veces. Pensados para primeros lectores y para los adultos que leen en voz alta. Nos gustan los personajes imperfectos.
Motiguetes mezcla generaciones, formas de trabajar y maneras de imaginar. Las abuelas aportan el oficio, la paciencia y las manos. Nosotros construimos los personajes, los mundos y las historias.
Dentista de profesión, tejedora por vocación tardía y responsable de que los Motiguetes tengan cuerpo, patas y orejas.
Maestra y pintora, ha pasado la vida entre aulas, pinceles y papeles. Encontró en el grabado una forma de expresión que hizo suya.
Trabaja coordinando proyectos y equipos, pero nunca ha dejado de acumular libros infantiles. Motiguetes le ha dado la oportunidad perfecta para volver a jugar con la imaginación.
Informático de profesión, y emprendedor por convicción. Disfruta compartiendo lo que sabe. Su creatividad está en la conexión de ideas.
No seguimos una receta fija. Los personajes, los cuentos y las imágenes suelen crecer juntos, influyéndose unos a otros por el camino.
A veces nace de un muñeco ya tejido. Otras, de una frase o de un animal con una manía muy concreta.
Decidimos quién es, qué le preocupa, qué le hace especial y hacia donde queremos llevar la aventura.
Buscamos referencias, tonos, paletas. Pensamos cómo respira la historia sobre el papel.
Cada cuento se afina hasta encontrar el tono narrativo. Probamos opciones y ajustamos los detalles.
Ya conoces el taller. Ahora abre cualquier puerta — un cuento, un mundo — y deja que el hilo te lleve.
Tu cesta está vacía
¡Añade algún amiguete!