La era jurásica
Entre volcanes, helechos y huellas gigantes, cada historia deja su marca.
Algunos lugares parecen guardar recuerdos desde hace muchísimo tiempo. Este mundo es uno de ellos.
La Era Jurásica de Motiguetes no intenta parecerse a los libros de historia. Es la de los charcos de barro, las piedras calientes y los animales que todavía no saben muy bien cuál es su camino.
A veces una aventura empieza con un fósil. Otras con una roca extraña, una pista incompleta o una pregunta que nadie había hecho antes.
Tric y el volcán
Protagonizado por Tric.
Corría hacia todas partes con tanta prisa por vivir aventuras que siempre acababa llegando el primero… y esperando solo a que los demás alcanzaran sus pasos.Leer el cuento ahora
Tric se despertó con el primer rayo de sol. Saltó de su nido y salió disparado hacia la laguna. ¡Hoy sería el día que vería el gran volcán! Sus pequeñas patas levantaban polvo al correr. —Rápido, rápido— les decía a sus amigos.
Tres pequeñas pistas de Ana&Manu para acompañar la lectura.
Creemos que los cuentos cambian con quien los lee. Algunos llegan cuando todavía no se entienden las palabras. Otros acompañan los primeros pasos como lector. Estas sugerencias son solo una forma de compartir cómo nos gusta leerlos en casa.
No importa quién lea.
Al principio quizá solo escuchen tu voz. Más adelante leeréis juntos. Y un día lo harán solos. Todos esos momentos cuentan.
Leer juntos es aprender.
Un párrafo tú, una página yo o simplemente escuchar. No hay una única forma correcta de compartir un cuento.
Volver forma parte de la historia.
Hay cuentos que cambian poco. Los lectores, en cambio, cambian mucho. Por eso merece la pena volver a reencontrarse de vez en cuando.
Y cuando alguien pregunta qué significa ese trazo, ella sonríe y responde: “Ya veremos… paso a paso.”
Habitantes en la era jurásica
Algunos tienen ya su cuento. Otros aún están conociendo su mundo. Llegarán cuando estén listos para contarse.
Tric
«Corría hacia todas partes con tanta prisa por vivir aventuras que siempre acababa llegando el primero… y esperando solo a que los demás alcanzaran sus pasos.»
Vega
«Vega podía recordar el nombre de un dinosaurio de hacía millones de años, pero olvidar dónde había dejado su mochila hacía cinco minutos. Aun así, seguía explorando con una sonrisa, convencida de que las mejores historias siempre aparecen cuando uno se pierde un poco por el camino.»
Dina
«Con manos grandes y corazón suave, convertía manchas en historias y errores en lecciones, como si cada trazo supiera exactamente a quién quería enseñar.»
