El corazón de la selva
La vegetación lo cubre todo y los caminos más interesantes nunca aparecen en los mapas.
Aquí todo crece sin pedir permiso. Las ramas cambian de sitio, los senderos desaparecen y siempre hay algo nuevo esperando entre las hojas.
La selva es lo primero que escuchas: hojas que se rozan, agua que cae a lo lejos y pájaros que se llaman entre los árboles.
Aquí los días no se miden en horas. Se miden en sonidos lejanos, en frutas desconocidas y en lugares que nadie había señalado en un mapa.
Chigu y la máquina de nubes olvidadas
Protagonizado por Chigu.
Con paso lento, porte impecable y despistes memorables, el abuelo inventaba soluciones brillantes para problemas que casi siempre había olvidado antes de terminar de explicarlos.Leer el cuento ahora
Chigu vivía junto al gran río de la selva, en una choza llena de objetos extraños e inventos a medio terminar. Los demás animales veían un desastre. Chigu, en cambio, caminaba entre todo con calma, como si cada cosa estuviera en su sitio.
Tres pequeñas pistas de Ana&Manu para acompañar la lectura.
Creemos que los cuentos cambian con quien los lee. Algunos llegan cuando todavía no se entienden las palabras. Otros acompañan los primeros pasos como lector. Estas sugerencias son solo una forma de compartir cómo nos gusta leerlos en casa.
No importa quién lea.
Al principio quizá solo escuchen tu voz. Más adelante leeréis juntos. Y un día lo harán solos. Todos esos momentos cuentan.
Leer juntos es aprender.
Un párrafo tú, una página yo o simplemente escuchar. No hay una única forma correcta de compartir un cuento.
Volver forma parte de la historia.
Hay cuentos que cambian poco. Los lectores, en cambio, cambian mucho. Por eso merece la pena volver a reencontrarse de vez en cuando.
Pasaba el día dormido en su rama favorita, con la mejilla apoyada en la corteza y los ojos casi cerrados.
Habitantes en el corazón de la selva
Algunos tienen ya su cuento. Otros aún están conociendo su mundo. Llegarán cuando estén listos para contarse.
Koa
«Era dormilón, juguetón y más cabezota de lo recomendable, pero gracias a eso nunca dejaba a medias aquello que le hacía feliz.»
Chigu
«Con paso lento, porte impecable y despistes memorables, el abuelo inventaba soluciones brillantes para problemas que casi siempre había olvidado antes de terminar de explicarlos.»
