Los compañeros
Algunos llegan de muy lejos, pero todos terminan formando parte del mismo viaje.
Algunos mundos están muy lejos. Este empieza mucho más cerca. Viven en el sofá, en la alfombra o a los pies de la cama. Siempre parecen estar cerca cuando más apetece encontrarlos.
Los compañeros son los de siempre. Los que te esperan en la puerta, los que se enroscan en tu regazo y los que parecen entender más cosas de las que cuentan.
Su mundo es pequeño y, a la vez, enorme: una casa, una manta, una ventana con sol. Los días transcurren entre siestas, juegos, rutinas y esos momentos que terminan convirtiéndose en recuerdos.
Canela y el niño que aprendió a esperar
Protagonizado por Canela.
No necesito estar siempre cerca para quererte. A veces, la distancia es mi forma de cuidar.Leer el cuento ahora
Canela vivía en una casa con tejado de pizarra y geranios en la ventana. Era una gata de color arena, con orejas marrones como galletas tostadas. Le gustaba dormir pegada a la ventana cuando el sol entraba por la mañana.
Tres pequeñas pistas de Ana&Manu para acompañar la lectura.
Creemos que los cuentos cambian con quien los lee. Algunos llegan cuando todavía no se entienden las palabras. Otros acompañan los primeros pasos como lector. Estas sugerencias son solo una forma de compartir cómo nos gusta leerlos en casa.
No importa quién lea.
Al principio quizá solo escuchen tu voz. Más adelante leeréis juntos. Y un día lo harán solos. Todos esos momentos cuentan.
Leer juntos es aprender.
Un párrafo tú, una página yo o simplemente escuchar. No hay una única forma correcta de compartir un cuento.
Volver forma parte de la historia.
Hay cuentos que cambian poco. Los lectores, en cambio, cambian mucho. Por eso merece la pena volver a reencontrarse de vez en cuando.
Era una beagle de nariz lista y estómago rápido. Lo olía todo. Lo probaba todo.
Habitantes en los compañeros
Algunos tienen ya su cuento. Otros aún están conociendo su mundo. Llegarán cuando estén listos para contarse.
Tori
«Con la nariz en marcha y más hambre que paciencia, enterró una arepa en una maceta… y luego pasó la tarde buscándola como si otro misterio la hubiera robado»
Canela
«No necesito estar siempre cerca para quererte. A veces, la distancia es mi forma de cuidar.»
Zar
«Entre acordes, baquetas y montones de preguntas imposibles, siempre encontraba tiempo para echar una pata a quien lo necesitara, porque estaba convencido de que las mejores canciones nunca se tocan en solitario»
