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Portada
El cuento de Pachón
Pachón
y las mañanas distintas
01
Pachón vivía en una vieja ceiba junto a una laguna tranquila. En una de sus ramas más anchas comenzaba cada mañana su práctica de tai chi.
Movía un brazo.
Luego el otro.
Después la cabeza.
Tan despacio que las mariposas se posaban sobre él sin darse cuenta de que seguía moviéndose.
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02
Una mañana llegó Cacao, un mono que nunca paraba quieto.
—¿Qué haces todas las mañanas? —preguntó.
—Escucho a la mañana moverse.
Cacao frunció el ceño.
—Pero si siempre haces los mismos movimientos.
Pachón sonrió.
—La mañana nunca es la misma.
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03
Cacao no entendió nada. Pachón le propuso algo.
—Quédate mañana. Practica conmigo.
Al día siguiente, el cielo estaba gris. Llovía suavemente. Pachón levantó el brazo derecho. El agua resbaló por su pelaje hasta la punta de sus garras. —Hoy mi brazo pesa más— dijo.
Cacao levantó el suyo. Era verdad. El peso era distinto.
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04
Al tercer amanecer, soplaba viento. Las ramas se mecían. Pachón movió el brazo izquierdo hacia el horizonte. El viento lo empujó ligeramente hacia atrás. —Hoy mi brazo tiene que trabajar el doble— explicó.
Cacao intentó el mismo gesto. Casi pierde el equilibrio. Pachón no se movió del sitio.
—Yo también tuve que aprender a no caerme— dijo.
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05
El cuarto amanecer llegó con niebla espesa. No se veía el suelo. Apenas se distinguían las hojas. Pachón giró la cabeza hacia la izquierda. Muy lento. Como si estuviera atravesando el algodón del mundo. —Hoy mis ojos buscan sin ver— murmuró.
Cacao giró también. Sintió que el mundo entero guardaba silencio. No era aburrido. Era inmenso.
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06
El quinto amanecer fue perfecto. Sol limpio. Aire quieto. Ni una nube. Pachón levantó las dos manos al mismo tiempo, como si sostuviera algo invisible. —Hoy todo está en su sitio— dijo.
Cacao hizo el gesto. Sintió algo raro. Por primera vez, el movimiento no le parecía un ejercicio. Le parecía una conversación. Con la mañana. Con las hojas. Con el tiempo.
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07
Desde entonces, Cacao aparecía cada amanecer sin hacer preguntas.
Un amigurumi, un grabado y un cuento. Pueden existir por separado, pero juntos componen un pequeño mundo propio.
01
El amigurumi
Tejido a mano por Matilde
por Matilde · Valencia
Algodón, crochet y muchas horas de paciencia. Cada personaje tiene pequeñas diferencias inevitables. Nos gusta que sea así.
AlgodónCrochetPieza única
02
La obra gráfica
Grabado monotipo original
por Josefina · Sevilla
Josefina estampa con plantas reales, usando técnica mixta buscando colores imposibles. No hay dos iguales.
Estampado con plantasTécnica mixtaMonotipo
03
Cuento · pág. 01
Pachón y las mañanas distintas
Pachón vivía en una vieja ceiba junto a una laguna tranquila. En una de sus ramas más anchas comenzaba cada mañana su práctica de tai chi.
Movía un brazo.
Luego el otro.
Después la cabeza.
Tan despacio que las mariposas se posaban s...
El corazón de la selva
El cuento
Una historia ilustrada
por Ana y Manu · Madrid
El cuento, ilustrado e impreso. Cada ejemplar pasa por nuestras manos antes de salir.
Cuentos brevesPara leer en familiaPara imaginar después
Llévate a Pachón
Un personaje, un grabado y un cuento unidos por el mismo hilo.
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